Fecha: 8 de abril de 2026 – Actualizado: 8 de abril de 2026
Una obra profundamente conmovedora y humana que explora el peso del silencio, la fragilidad de la memoria y la urgencia de decir “gracias” antes de que el tiempo nos arrebate las palabras. Una historia que abre una poderosa reflexión sobre esas cosas mínimas que terminan siendo esenciales.
Por Nuria Araguás. Fotos cortesía Ángel Galán, @javiernaval
La pieza se articula a través de las voces de Marie y Jérôme, dos personajes unidos por su relación con Michka Seld, una anciana que atraviesa los últimos meses de su vida. Marie, su vecina, fue cuidada por Michka cuando era niña; Jérôme es el logopeda que intenta ayudarla a recuperar, aunque sea parcialmente, el habla que va perdiendo a causa de una afasia. Ambos se verán implicados en el último deseo de Michka: encontrar al matrimonio que, durante la ocupación alemana, la salvó de morir en un campo de exterminio ocultándola en su casa, y a quienes nunca pudo dar las gracias.

Gratitudes expresadas, pendientes, dolorosas, arriesgadas o sistemáticas: todas sobrevuelan este relato delicado y luminoso que se nos pega a las manos como a fuego. A través de su belleza, su nostalgia, su tristeza, su humor y, sobre todo, su amor, la obra invita al espectador a dejarse atravesar por una emoción íntima y reconocible.
El montaje combina emoción y contención, con toques de humor que alivian la carga dramática, para construir un canto a la resiliencia humana y a la importancia de agradecer antes de que sea demasiado tarde.
La obra no solo aborda el final de una vida, sino que celebra la memoria, la esperanza y el poder transformador de la palabra, y del silencio, cuando ya casi todo parece haberse perdido.
Teatro de La Abadía
C/Fernandez de los Ríos, 42
Del 9 de abril al 9 de mayo






































