Descubrimos la arquitectura negra en Valverde de los Arroyos
febrero 21, 2024
CONOCE ESPAÑA

Valverde de los Arroyos

Este municipio ha tenido que aprovechar todos sus recursos naturales para sobrevivir mediante una agricultura y ganadería familiares.

Textos: Evasión y la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España
Fotografías cedidas por la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España

Con apenas 89 habitantes y a una altura de 1.280 metros se encuentra Valverde de los Arroyos, un bello pueblo en Guadalajara en el que destaca su arquitectura gracias al uso de la pizarra.

Este municipio está catalogado como uno de Los Pueblos Más Bonitos de España desde el año 2013 y es probablemente el mayor exponente de los pueblos de la llamada Arquitectura Negra.

Historia de Valverde de los Arroyos

La población de Valverde (proveniente del latín “vallis virdis”, que significaba valle verde) se estableció durante la repoblación cristiana tras la Reconquista y pacificación de la zona a partir del año 1085 en que Alfonso VI conquistó Toledo. Poco después se integró en el Común de Villa y Tierra de Atienza, y a partir de 1354 en el Señorío de Galve. En 1916 cambia el nombre de Valverde por el actual de “Valverde de los Arroyos”.

Este pueblo mantuvo hasta la despoblación de los años 60 del siglo pasado, una forma de vida rural muy similar a la de los siglos anteriores, consecuencia de su aislamiento y la ausencia de servicios básicos como la electricidad y el suministro de agua que no llegaron hasta finales de los 70.

Por ello, este municipio tuvo que aprovechar todos sus recursos naturales para sobrevivir mediante una agricultura y ganadería familiares. Molino, fragua, hornos y batanes permitían casi un completo autoabastecimiento.

Qué visitar

Como ya se ha mencionado, el conjunto urbanístico de Valverde de los Arroyos es uno de los mayores exponente de los pueblos de la Arquitectura Negra, caracterizada por el uso de mamposterías de piedra y cubiertas de pizarra. Y es que estos, junto a la madera, eran en el pasado los únicos materiales disponibles. Actualmente, los valverdeños han sabido mantener la arquitectura tradicional.

Lo primero que puede hacer el visitante es realizar un relajado paseo por la plaza y las calles del pueblo. También es obligado el paseo hasta la Chorrera de Despeñalagua, una cascada escalonada natural de ciento veinte metros de salto, a dos kilómetros del pueblo, desde donde se accede por una estrecha senda. No importa cuántas veces se haya recorrido este camino siempre se encuentra un paisaje distinto y sensaciones diferentes. A veces las bajas temperaturas sostenidas congelan la cascada y el espectáculo es todavía más excepcional. 

Además de la Chorrera, existen cientos de bellos parajes, como por ejemplo la ruta temática de la Flora y la Miel, que muestra cómo se realizaban las tareas apícolas. 

Para aquellos con perfil más montañero, Valverde es punto de partida para la ascensión al pico Ocejón, a más de dos mil metros de altura. De especial interés son las pinturas rupestres de la Cueva del Reloje, de figuras antropomorfas de brazos y piernas en arco, que destacan por su peculiar disposición.

Gastronomía y fiestas

Sobre la oferta gastronómica cabe destacar el cabrito asado y los guisos en base a los productos locales de la huerta de alta calidad. La Fiesta de la Octava del Corpus es la fiesta principal de Valverde que se celebra el domingo siguiente a la Octava del Corpus y cuenta con ancestrales danzas rituales.

Los Danzantes de Valverde de los Arroyos son uno de los escasísimos ejemplos de mantenimiento de tradiciones ancestrales en estado puro. Durante cientos de años no faltan a la cita. Ocho danzantes, un botarga y un gaitero componen el grupo ataviados con coloridos atuendos: los Danzantes ejecutan diversas danzas bajo la supervisión del Botarga al son de la gaita y el tambor. 

La primera danza en realizarse es “La Cruz”, que es parte de la Misa y Procesión Religiosa, y tiene lugar en las eras. Los Danzantes bailan ante el Santísimo en este espectacular escenario natural. Tras el acto religioso los danzantes bailan todo su repertorio en la plaza a petición del público. 

Además, el 23 de enero Valverde celebra su fiesta patronal en honor de San Ildefonso. La tradición manda preparar una enorme hoguera, la chinela, para “ahumar al santo” durante la procesión religiosa. Finalmente, los mozos preparan una segunda chinela que se enciende a media noche.

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