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Santa Eulalia, la Ibiza tranquila

Ibiza es un destino idílico para un más que amplio espectro de turistas. Aunque destacó en el itinerario playero por sus noches de fiesta, también ofrece espacios donde desconectar con la paz que ofrece de forma natural el Mediterráneo. Uno de los más recomendados por familias, parejas y por aquellos que buscan paz, comodidad y autenticidad es Santa Eulalia. En este pequeño pueblo de pescadores, la agenda se vacía de planes para disfrutar del tiempo en su verdadera esencia

Qué ver en Santa Eulalia

Que mejor para empezar que caminar viendo el atardecer sobre el Mediterráneo desde el paseo marítimo. Es un espacio cómodo que recorre buena parte de su frente costero llegando hasta el puerto con un buen número de terrazas y restaurantes donde descansar, probar su excelente comida marinera y recuperarse del viaje.

Al día siguiente apetecerá subir hasta el Puig de Missa que domina Santa Eulalia desde lo alto y permite entender mejor cómo creció la localidad alrededor de la costa de un solo vistazo y observar un excelente ejemplo de paisaje ibicenco. Allí se encuentra su característica iglesia fortificada, levantada en el siglo XVI, que también merece una visita.

Santa Eulalia también presume de una particularidad poco habitual en Baleares: el río que le da nombre. Cerca de su desembocadura se puede caminar y descubrir algunos vestigios ligados a la historia de la zona. Es un recorrido corto y agradable para intercalar entre playa y playa.

Playas y calas para quedarse unas horas

La playa de Santa Eulalia tiene la ventaja de ser parte del propio pueblo. Puedes salir del centro caminando y encontrarte con el Mediterráneo en cuestión de minutos. Alrededor hay servicios suficientes para pasar allí buena parte del día si ese es el plan.

Quien tenga coche puede aprovechar para recorrer otros puntos de esta costa. Cala Llonga queda muy cerca y ocupa una amplia entrada de mar protegida por laderas cubiertas de vegetación. Sus aguas suelen ser tranquilas y el ambiente es bastante relajado. Hacia el norte aparecen Es Canar y otros pequeños rincones costeros que permiten ir cambiando de playa durante las vacaciones.

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Dónde alojarse en Santa Eulalia

Elegir dónde dormir depende bastante del viaje que uno tenga en mente. El centro resulta práctico para tener restaurantes, comercios y el paseo marítimo cerca, mientras que Cala Llonga puede gustar más a quien prefiera levantarse junto al mar y alejarse algo del movimiento urbano.

En esta última zona está el Hotel El Pinar, situado prácticamente junto a la playa y con un perfil que encaja especialmente bien en viajes en pareja o en familia. Cuenta con estudios y apartamentos equipados con pequeña cocina, además de piscina, solárium, zona infantil y restaurante con terraza frente al Mediterráneo. Su situación, entre la playa y el pinar que rodea la cala, permite disfrutar de unos días tranquilos y seguir teniendo Santa Eulalia a pocos kilómetros.

Qué hay cerca de Santa Eulalia

Una de las ventajas de alojarse en esta parte de la isla es que hay bastante donde elegir a poca distancia. Ibiza ciudad queda cerca y merece al menos una visita. Recorrer las calles de Dalt Vila al final de la tarde es uno de los grandes planes de cualquier viaje a la isla, especialmente cuando baja el calor.

En dirección norte se encuentran Es Canar y Sant Carles de Peralta. También quedan a tiro algunos de los mercadillos más conocidos de Ibiza, cuya actividad varía según la época del año.