ENTREVISTA Revista

Miguel Costas: «Un libro da muchísimo más trabajo que un disco»

Miguel Costas es una leyenda, pero no ya de la música gallega por su participación en Siniestro Total, Aerolíneas Federales o Los Feliz. Su historia como compositor es extensísima y su repertorio forma parte de lo más granado de la historia del pop gamberro español.

Probablemente algunas de sus canciones estarían hoy prohibidas o nadie se atrevería a radiarlas, pero bueno, así va el mundo… Cada vez estamos más vigilados y tenemos menos libertad. (Bueno… esto es una opinión del que escribe, jejeje, antes de hablar con Miguel… Curiosamente, no de un disco, sino de un libro que, por cierto, no para de vender copias…) “ESAS PALMAS COÑO”.
ESTE LIBRO DIO MÁS TRABAJO QUE UN DISCO

Por Teo Cardalda.
Foto: Miguel Núñez
. Cedidas por el artista

TEO: “Miguel Costas, 65 años, de Vigo, entre calles de barro y ahora viviendo en medio del monte de Lugo rodeado de vacas… ¿Por qué ahora estas memorias?”

MIGUEL: “Porque ya no tengo que impresionar a nadie. Es la historia de un chaval que aprendió a tocar la guitarra con un trasto canjeado por cupones de supermercado, que montó una banda punk sin saber muy bien cómo… y que acabó llenando estadios por toda España. Así lo cuenta la editorial y es verdad.

Me puse con Renato A Landeira, que es la persona con la que trabajé para la redacción de este libro, a base de horas y horas y horas de conversaciones. Sin él no habría conseguido acabar este libro ni de coña, ya que no me acordaba prácticamente de nada. Mi memoria está frágil… pero lo que sí te digo es que he aprendido que un libro da muchísimo más trabajo que un disco.”

Foto: Miguel Núñez

T: “El título es inconfundible, jajaja… Esas Palmas Coño.”

M: “A mí me suena muy bien y muy familiar… Qué quieres que te diga. Es un recorrido por toda mi vida, ya no solo musical… un recorrido sincero por décadas que marcaron y que cambiaron la historia de la música de este país.

Carreteras, bares, movidas, camerinos y escenarios casi siempre sudorosos… y calientes.”

T: “El libro arranca en Vigo, en los años 80, a raíz de un sexteto de Blues, pero después aparecen los Ramones y lo cambian todo.”

M: “Sí, es verdad, el primer grupo se llamaba Sexteto de Blues y hacíamos versiones de Muddy Waters, etc., pero vimos a los Ramones y nos cambiaron la visión de todo absolutamente. Entonces adoptamos una actitud visual y musicalmente mucho más Punkarra. De repente lo tuvimos clarísimo.

Mucha cerveza y Ducados y ni se nos pasaba por la cabeza vivir de la música, pero de repente nos dimos cuenta de que ya estábamos viviendo de ella. Muy curioso.”

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T: “Hablas de esa época sin nostalgia edulcorada y fíjate que eran tiempos de botellazos y escupitajos también.”

M: “¿Pero qué queda realmente hoy del Punk? Sí que eran tiempos peligrosos cuando te subías a un escenario. Fíjate, tu amigo Germán Coppini, lo llenaban de lapos y le partieron una pierna de un botellazo. A mí, en una de las actuaciones, me abrieron la cabeza con un cenicero de cristal… pero entendíamos que todo esto formaba parte de la juerga.

Germán pasó de ser el más Punk a ser uno de los cantantes más melódicos (por cierto, contigo… jajaja). Para mí era un auténtico crooner y uno de los mejores cantantes de este país.”

Foto: Miguel Núñez

T: “Tal vez la parte más fuerte del libro es tu salida de Siniestro Total, ¿no?”

M: “Pues sí… sobre todo porque yo no quería irme, pero las circunstancias se produjeron así y ahora, con el paso del tiempo, creo que hice muy bien en irme.

Los fans de Siniestro se dividen en Costistas y Julianistas… manda huevos… Con Julián no tengo relación desde el último concierto del 2022, ahí lo dejo.”

T: “Te refieres al concierto de despedida en Madrid donde metisteis a no sé cuántos miles de personas…”

M: “Sí, me llamaron. La verdad es que la gente recuerda mucho mi etapa en Siniestro, de modo que eso también atrajo a mucho público por el morbo de vernos juntos después de tantos años. Yo siempre pensaba en volver a tocar con ellos, pero la verdad es que cuando lo hice me hizo mucha menos ilusión de lo que esperaba. Yo habría hecho otro repertorio y, por supuesto, hubiese querido despedirme del público en Vigo.”

T: “En el libro eres muy crítico con la escena actual y dices que hay mucho ofendidito…”

M: “Yo creo que hoy en día falta mucho sentido del humor y la gente no entiende tanto la ironía como la entendíamos nosotros. Nadie dice nada fuera de madre, estamos vigiladísimos, todo es muy lineal, falta Alma y la gente prefiere tener 300 mil likes que buenas canciones. No sé, es todo muy raro y un poco triste.”