La apertura de la Puerta Santa de la Catedral de Santiago en los Años Santos es un evento cargado de significado religioso y cultural.
La historia detrás de esta frase nos lleva a la Venecia del siglo XV, un lugar famoso por su comercio, cultura y, curiosamente, por sus gafas.
Las plumas de una de sus alas están cortadas, para que puedan volar pero no puedan hacer distancias largas y se queden siempre dentro de la Torre.
En nuestra nueva curiosidad os contamos el motivo por el que en Nueva York sale tanto humo de las alcantarillas.



























